martes, 28 de abril de 2009

El Duque y la eterna juventud




Negro sobre blanco, los dedos del Duque se mueven rápidos, ágiles y precisos, como diez diminutos encantadores de serpientes que hipnotizan al respetable mientras percuten las ochenta y ocho teclas del piano, generan movimientos calculados, activan misteriosos mecanismos ocultos dentro del gran instrumento haciendo vibrar cuerdas y corazones.

El Duque Ellington no tiene rey pero si reina, solo rinde pleitesía a Ella Fitzgerald, juega con las notas recordando los viejos tiempos, aquellos años del Cotton Club, con sus mafiosos, sus leyes secas y sus metralletas Thomson escondidas en fundas de violines, haciendo del sonido una extensión de si mismo, correteando por el pentagrama a su antojo como solo los grandes saben hacer, se para, arranca, poseído por el Jazz levanta la mano izquierda como agitando una pequeña varita invisible, entorna las cejas sobre dos ojos francos y disfruta.

Para el Duque, la vida sin música es menos vida, un aburrido caminar, con sesenta y seis primaveras a sus espaldas hace un descanso, sobre un mísero trozo de papel que sin duda acabará perdiendo escribe unos borratajos y pega un trago largo, “el tornado” aclara su garganta, prende un cigarro y aspira hondo, dejando que el humo traicionero inunde unos viejos pulmones que olvidaron hace tiempo lo que es el aire limpio, tose, ríe y continúa, cuando por fin se da por satisfecho con la partitura, se siente casi como una madre recién parida, dolorido y emocionado con su retoño.

En estas está cuando alguien se le acerca, le comenta que su candidatura al Pulitzer, que también da premios a los músicos, se ha ido al carajo, por lo que sea, los miembros, miembras y membrillos de jurado han decidido otorgarle el galardón a otro.

Otra vez será, así es la vida, a Duke Ellington, la noticia en el fondo le jode, pero no se le nota, a la vejez viruelas, se descojona, despliega una inmensa sonrisa y responde.

-“El destino está siendo amable conmigo. No quiere que yo sea famoso demasiado joven.”

Je , je, ahí queda eso.

3 comentarios:

Hispa dijo...

Ya te digo...

Terranus dijo...

Magnífica entrada!

Javi dijo...

Hispa... simplemente impresionante.

Terranus, gracias y bienvenido al blog.