viernes, 25 de septiembre de 2009

Bienvenido al imperio




Visto desde el aire, por la noche, el valle del silicio, parece un microchip gigante, con miles de lucecitas brillando en la noche unas cerca de otras, minúsculas y lejanas, todas juntas son como el alma de Internet, el lugar donde los niñatos con su cara de adolescentes repleta de granos paren sus ideas geniales y cambian el mundo, haciéndose ricos de paso.

Mirando por la ventanilla del avión, con mucho sueño acumulado en el cuerpo, la frente apoyada en el frío cristal y cara de ecce homo, el viajero da las gracias al cielo que atraviesa por llegar a San Francisco, mientras el avión enfila la pista, se frota los ojos y se pregunta si está vivo, si el niño que lleva dieciocho horas llorando en el asiento de atrás tiene alma de barítono y si ésto de ir persiguiendo al sol hacia el oeste es bueno para la salud.

Por fin, tras el meneo de las ruedas contra el suelo, un chirrido y un frenazo detienen la aeronave , llega el momento de la despedida, adiós niño bonito, adiós, con los pies y las piernas hinchados, el viajero intenta alcanzar el pasillo, sintiendo un extraño hormigueo en la punta de sus dedos ahora reconvertidos en morcillas de Burgos se mueve lento, apijotado, como si las azafatas hubieran decidido darle una manita de bofetadas, por fin sale, welcome to USA, buenos días oficial Diaz, que bueno que viniste, ponga los dedítos en este escaner que le vamos a hacer una foto, por aquello de si decide convertirse en inmigrante ilegal, sonría, mejor que salga guapo en la foto, por si las moscas, aquí tiene su tarjetita verde, no la pierda, no quisiera tener que esposarle, bienvenido al imperio.

El viajero continúa su camino y por un segundo entiende al Papa, al de antes, con la costumbre ésa de besar el suelo, no lo hace porque hay quien le viene a buscar, besos, abrazos, parabienes, salgamos al coche, mi reino por un sofá; de camino al hogar, carreteras de seis carriles y enormes pick ups con chapitas que dicen “apoyad a nuestras tropas”, banderitas, banderitas, muchas banderitas, mira a la derecha, allí comenzó Facebook, mira a la izquierda allí en Cupertino está la empresa de la manzanita y en Mountain View el sacrosanto google que almacena estas palabras.

Uff!!!, vaya concentración, sobredosis dos punto cero, aunque llegados a este punto, al viajero la única tecnología que desea ver es una con cuatro patas y un colchón, que mañana será otro día, que hay mucho, mucho viaje por delante.


PD: EEUU es un país de contrastes, en Mountain View, Google ofrece wi-fi gratuito al pueblo entero, pero en otros lugares viven en la edad de piedra o lo cobran a cojón de mico, que diría mi abuela, así que no se cuando podré actualizar el blog, seguiré escribiendo todo lo que pueda y donde pueda.

2 comentarios:

Hispa dijo...

Buen viaje y buena suerte. Espero que te empapes todo lo que puedas de ese gran país que es USA, con tantas historias dormidas en el tiempo para contar. Ya me gustaría a mí poder cruzar el charco aunque fuera una semanita para ver aquello.

Son el Imperio, de acuerdo, y sus gentes albergan (en un importante porcentaje) unas ideas políticas un tanto inquietantes, pero ni siquiera la estupidez de sus políticos y fanáticos religiosos puede empañar la magnificencia de aquellas tierras.

Markos dijo...

En plan turístico yo también me apuntaba a dar una vuelta rapidita. El imperio me contraataca los nervios...yo soy más de resistencia.
Salu2