lunes, 6 de diciembre de 2010

El día en que se propuso a Hitler para el Nobel de la paz



El 27 de enero de 1939 Europa esta hecha una mierda, con España desangrada, Francia e Inglaterra acojonadas y Rusia, Alemania e Italia en manos de psicópatas, el camino gira directo hacia el precipicio; en ése contexto alguien tiene la luminosa idea de proponer a Chamberlain para el premio Nobel de la paz, el mismo inglés bienintencionado que lleva años intentando apaciguar a la bestia con caricias, el mismo tipo al que Hitler toma el pelo una y otra vez sin pudor alguno; la propuesta levanta ampollas entre la gente que ya se huele lo que viene, entre ellos a Erik Brandt, miembro del parlamento sueco que decide, como irónica señal de protesta proponer a Adolf Hitler para el mismo premio; ése día escribe lo siguiente:

“Para el comité Noruego del parlamento:

Adolf Hitler, El hombre de la Paz

El abajo firmante se permite sugerir respetuosamente que el Nobel de la Paz de 1939 se otorgue el canciller y Führer alemán Adolf Hitler, el cual, según la opinión de millones de personas, se merece más que cualquier otro hombre en todo el mundo este prestigioso premio.
Se ha documentado que la auténtica paz en el mundo estaba en peligro; en 1938, faltaron horas antes de la ruptura de una gran guerra europea. El individuo que en esta peligrosa situación protegió nuestro continente de ésa horrible catástrofe fue, sin duda, el genial líder del pueblo alemán, quien en el momento crucial voluntariamente se abstuvo de dejar la bomba explotar, a pesar de que tenía el poder para librar la lucha.
Por su amor ardiente de la paz, como ya ha quedado documentado en su famoso libro "Mein Kampf" - en segundo lugar en calidad tal vez sólo detrás de la Biblia, el libro de más fina y más amplia distribución -, por su extraordinaria intención en el uso exclusivo de medios pacíficos, sin derramamiento de sangre, (para incorporar Austria a Alemania, Adolf Hitler se abstuvo de usar la violencia durante la liberación de sus compatriotas nostálgicos en los Sudetes) y por su búsqueda legítima para hacer su patria grande y poderosa. Es muy probable que el día en que los belicistas ya existentes dejen descansar a Hitler, éste sea capaz de seguir adelante con su propósito concebido en la infancia, y dentro de un plazo razonable de tiempo pueda pacificar Europa y quizás del mundo entero.
Hay, sin embargo, un número por desgracia alto de personas que no ven la magnitud de los esfuerzos de paz de Hitler, y yo por consideración a este hecho he presentado a Hitler como un candidato para el Nobel de la Paz. Premio para el que que un número de miembros del Parlamento sueco ha sugerido otro candidato, a saber, el primer ministro inglés Neville Chamberlain. Esta sugerencia parece poco meditada. Sin duda, es cierto, que Chamberlain realizó extraordinarios esfuerzos de paz con Hitler que han contribuido a mantener la paz mundial, ¡Pero la decisión final fue, sin embargo, de Hitler y no de Chamberlain! Hay que agradecer a Hitler y no a ningún otro el hecho de que todavia tengamos paz y un futuro en la mayor parte de Europa.
Debido a los méritos indiscutibles de Chamberlain en el trabajo por la paz, sería posible que una parte más pequeña del Premio de la Paz le fuese otorgado a él, pero lo correcto sería, que ningún nombre estuviera al lado de Adolf Hitler y proyectase una sombra sobre él . Adolf Hitler, es después de todo el luchador por la libertad más increíblemente dotado y millones de personas le miran como como al príncipe de la paz en la tierra.

Estocolmo, 27 de enero 1939
EGC Brandt, miembro de la Primera Cámara del Parlamento”

Carta cargada según los suecos de una fina ironía, demasiada quizás, tanta que miles de descerebrados en Europa se la tomaron en serio, sumándose entusiastas a la propuesta.

Historia vista aquí y aquí, (el primero esta en sueco pero no hay quien pueda con el traductor de google).

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